Glucocorticoides inhalados en adultos dentro de los 7 días posteriores al inicio de los síntomas leves de COVID-19

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Comentarios : Francisco Mera Cordero. Investigador E-Speranza Covid19. Redactor de ElTelemedicina.com

En este articulo https://www.thelancet.com/journals/lanres/article/PIIS2213-2600(21)00160-0/fulltext  comentan ensayo con la  hipótesis de que el uso generalizado de glucocorticoides inhalados en adultos dentro de los 7 días posteriores al inicio de los síntomas leves de COVID-19 sería un tratamiento eficaz para el COVID-19 en fases iniciales de la enfermedad.Se utilizo polvo seco de budesonida y  se administró usando un turbohaler una dosis de 800 μg  día.. Se pidió a los participantes que tomaran dos inhalaciones dos veces al día hasta la resolución de los síntomas. El criterio de valoración principal fue la visita de atención de urgencia relacionada con COVID-19, incluida la evaluación del departamento de emergencias u hospitalización, analizados tanto para las poblaciones por protocolo como por intención de tratar (ITT). Los resultados secundarios fueron la recuperación clínica autoinformada (resolución de los síntomas), los síntomas virales medidos mediante el Cuestionario de resfriado común (CCQ) y el Cuestionario de resultados informados por el paciente de Influenza (FLUPro), la temperatura corporal, las saturaciones de oxígeno en sangre y la carga viral de SARS-CoV-2 . Este ensayo esta registrado en  ClinicalTrials.gov , NCT04416399 .

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Resultados
Para la población ITT, el resultado primario ocurrió en 11 (15%) participantes en el grupo de atención habitual y dos (3%) participantes en el grupo de budesonida (diferencia en proporciones 0 · 123; IC del 95%: 0 · 033 a 0 · 213 ; p = 0,009). El número necesario a tratar con budesonida inhalada para reducir el deterioro de COVID-19 fue ocho.frente a 8 días [7 a 11] en el grupo de atención habitual; prueba de rango logarítmico p = 0,007). La proporción media de días con fiebre en los primeros 14 días fue menor en el grupo de budesonida (2%, DE 6) que en el grupo de atención habitual (8%, DE 18; prueba de Wilcoxon p = 0,051) y la proporción de los participantes con al menos 1 día de fiebre fue menor en el grupo de budesonida en comparación con el grupo de atención habitual. Se requirió medicación antipirética según la necesidad durante una menor proporción de días en el grupo de budesonida en comparación con el grupo de atención habitual (27% [IQR 0-50] vs.50% [15-71]; p = 0 · 025) Menos participantes asignados al azar a budesonida tenían síntomas persistentes en los días 14 y 28 en comparación con los participantes que recibieron atención habitual (diferencia en proporciones 0 · 204, IC del 95%: 0 · 075 a 0 · 334; p = 0,003 ). El cambio medio en la puntuación total en el CCQ y FLUPro durante 14 días fue significativamente mejor en el grupo de budesonida en comparación con el grupo de atención habitual (diferencia media del CCQ −0 · 12, IC del 95%: −0 · 21 a −0 · 02 [p = 0 · 016]; Diferencia media de FLUPro −0 · 10, IC del 95% −0 · 21 a −0 · 00 [p = 0 · 044]). Las saturaciones de oxígeno en sangre y la carga de SARS-CoV-2, medidas por el umbral del ciclo, no fueron diferentes entre los grupos. La budesonida fue segura, y solo cinco (7%) participantes informaron eventos adversos autolimitados.
Interpretación

La administración temprana de budesonida inhalada redujo la probabilidad de necesitar atención médica urgente y redujo el tiempo de recuperación después del COVID-19 temprano.

Es evidente que es necesario el uso de tratamientos en fases precoces que disminuyan el riesgo de morbimortalidad, teniendo en cuenta el riesgo – beneficio, el uso de tratamientos con un buen perfil de seguridad, de fácil manejo, así como de facil dispensación desde el primer nivel asistencial, deberian ser dianas terapéuticas  para realizar ensayos clínicos que ayuden a implementación de protocolos de tratamiento desde atención primaria. 

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